CUATRO ALTAVOCES EN LAS ESQUINAS.
Los altavoces compactos de streaming, como los de Sonos, permiten llevar música a una sala de forma sencilla. Si un restaurante coloca solo unos pocos en esquinas o estanterías, las distancias de escucha varían mucho: la música puede resultar molesta en la mesa más cercana y apenas oírse más lejos. Subir el volumen para las mesas alejadas puede dificultar la conversación junto a los altavoces. Por eso es esencial planificar la distribución según las zonas de mesas.

